Tipos de incienso: ¿varitas, conos o resinas? Te ayudo a elegir

Tipos de incienso: varitas, conos, resinas, palo santo y salvia

¿Has entrado alguna vez a mirar incienso y has acabado con más dudas que al principio? Tranquilidad, nos pasa a muchas personas. Varitas, conos, bombitas, resinas, palo santo… Todo parece apetecible, pero ¿qué diferencia hay entre unos formatos y otros? ¿Cuál huele más? ¿Cuál es más fácil? ¿Y qué necesitas para encender cada uno?

La buena noticia es que elegir incienso es mucho más sencillo de lo que parece. Solo tienes que pensar en qué te apetece: algo práctico para cualquier día, un aroma con más presencia, el bonito efecto de una cascada de humo o disfrutar preparando resinas con carbón.

Vamos a encontrar el tuyo.

Elige tu incienso en menos de un minuto

¿Quieres ir directamente al grano? Aquí tienes una pequeña chuleta:

  • Quiero algo fácil, encender y listo: varitas de incienso.
  • Me gustan los aromas con más presencia: conos.
  • Quiero ver el humo caer como una cascada: conos de reflujo.
  • Busco algo intenso y diferente: bombitas de incienso.
  • Me apetece experimentar con aromas más profundos: resinas y polvos.
  • Prefiero las hierbas y las maderas: atados de salvia o palo santo.

¿Ya tienes un favorito? Pues ahora vamos a conocerlo un poco mejor.

Varitas y conos de incienso sobre un soporte de cerámica

Varitas de incienso: fáciles y con aromas para aburrir

Si es la primera vez que compras incienso, las varitas son una apuesta segura. Son fáciles de encender, no necesitan carbón y puedes encontrar tantísimos aromas que lo difícil será quedarte solo con uno.

Solo tienes que colocar la varita en un portaincienso, encender la punta y apagar la llama cuando empiece a prender. La pequeña brasa hará el resto.

Las hay florales, cítricas, dulces, especiadas, amaderadas, herbales… También encontrarás colecciones tan conocidas como Satya, Goloka, Stamford, Tribal Soul o Sagrada Madre.

¿No sabes qué aroma elegir? Puedes empezar por uno que ya te resulte familiar:

  • Lavanda si te gustan los aromas suaves y florales.
  • Sándalo si prefieres algo cálido y amaderado.
  • Vainilla si eres de perfumes dulces.
  • Palo santo si buscas un aroma más seco y reconocible.
  • Nag Champa si te apetece probar uno de los grandes clásicos del incienso.

Lo bueno de las varitas es que puedes probar aromas muy diferentes sin complicarte la vida. Hoy te apetece algo fresco, mañana uno dulce y el fin de semana te da por el sándalo. Aquí no hace falta ser fiel a nadie.

Conos de incienso: pequeños, pero con carácter

Los conos de incienso no llevan la típica varilla de bambú. Toda la pieza está formada por la mezcla aromática, por eso suelen ofrecer un aroma más concentrado y con bastante presencia.

Se colocan sobre una base resistente al calor, se enciende la punta durante unos segundos y se apaga la llama. A partir de ahí, el cono se va consumiendo poco a poco.

Son una buena elección si quieres un formato compacto, fácil de guardar y con un aroma que se haga notar. Además, hay conos clásicos, dhoop y de reflujo, así que también tienes bastante donde escoger.

¿Y los conos que hacen una cascada de humo?

Esos son los conos de reflujo. Tienen un pequeño conducto interior que hace que el humo descienda en lugar de subir.

Para conseguir el efecto necesitas dos cosas: un cono de reflujo y una cascada compatible. Si colocas un cono normal, o el humo subirá como siempre o te quedarás mirando el quemador esperando una cascada que no va a llegar.

Si te gusta disfrutar del aroma y, además, quieres un detalle bonito y diferente para el salón, una cascada de incienso tiene muchas papeletas para conquistarte.

Bombitas de incienso: para quienes no quieren pasar desapercibidas

Las bombitas de incienso son pequeñas piezas autoencendibles que reúnen hierbas, maderas y resinas en un formato muy cómodo.

No necesitan carbón. Se colocan sobre un recipiente resistente al calor, se enciende la parte superior y se apaga la llama cuando haya prendido. La bombita continúa humeando sola.

Eso sí, de tímidas tienen poco. Su aroma y su humo suelen sentirse más que los de una varita fina, así que una unidad es más que suficiente para empezar.

Son perfectas si ya has probado las varitas y te apetece algo más intenso, especial y con mucha personalidad. Puedes encontrarlas con mezclas de palo santo, mirra, benjuí, copal, hierbas o canela, entre muchas otras.

Resinas de incienso con carbón y quemador

Resinas y polvos: cuando también disfrutas preparando el incienso

Si te llaman la atención el olíbano, la mirra o el benjuí, date una vuelta por las resinas y polvos. Aquí la gracia no está solo en el aroma: también está en elegir la cantidad, colocarla sobre el carbón y ver cómo se va liberando poco a poco.

Las resinas sueltas suelen necesitar un carbón especial y un quemador preparado para soportar temperaturas altas. Puedes empezar con muy poca cantidad y añadir algo más si quieres mayor intensidad.

¿Te atraen las resinas, pero el carbón te da pereza? También existen copas, pastillas y otros formatos que se encienden directamente. Conservan ese carácter profundo y resinoso, pero son mucho más sencillos de utilizar.

Esta opción encaja especialmente bien contigo si disfrutas probando cosas nuevas y no te importa dedicar unos minutos a prepararlas. Si lo tuyo es encender y seguir con tu vida, probablemente serás más feliz con una varita. Y no pasa nada.

Palo santo y atado de salvia sobre un plato de cerámica

Atados y palo santo: hierbas y maderas con aroma propio

Los atados y las maderas son otra historia. Aquí encontrarás salvia, combinaciones de plantas y flores, cedro, palo santo y otras opciones para sahumar.

Se enciende uno de los extremos, se deja prender unos segundos y después se apaga la llama. El humo libera el aroma natural de las plantas o de la madera.

A diferencia de una varita, un atado o una madera pueden apagarse antes de terminar. Puedes volver a encenderlos otro día, siempre que hayas comprobado que no queda ninguna brasa antes de guardarlos.

Son una buena elección si te gustan los aromas más vegetales, secos o amaderados y buscas algo diferente al incienso perfumado de toda la vida.

¿Qué aroma va más contigo?

Elegir el formato es solo la mitad de la diversión. Después viene el aroma, que es donde probablemente empezarás diciendo “solo voy a mirar” y acabarás queriendo probar cinco.

Puedes orientarte así:

  • Si te gustan los aromas suaves: lavanda, rosa, jazmín o loto.
  • Si prefieres algo fresco: limón, naranja, lemongrass o citronela.
  • Si eres de perfumes cálidos y dulces: vainilla, canela o ámbar.
  • Si te van los amaderados: sándalo, cedro, oud o palo santo.
  • Si buscas algo profundo y resinoso: olíbano, mirra, benjuí o copal.
  • Si quieres un clásico con personalidad: Nag Champa.

No hace falta buscar “el mejor incienso”, porque no existe uno que guste a todo el mundo. Piensa en los perfumes que sueles elegir para casa y empieza por esa familia aromática. Será mucho más fácil acertar.

Antes de encenderlo, cuatro cosas importantes

Disfrutar del incienso es fácil, pero hay que utilizarlo con un poco de cabeza:

  • Colócalo siempre sobre un soporte estable y resistente al calor.
  • Mantenlo lejos de cortinas, papeles y otros materiales inflamables.
  • No lo dejes encendido sin vigilancia.
  • Utilízalo en una estancia ventilada y evita inhalar el humo directamente.
  • Mantenlo fuera del alcance de niños y animales.
  • Espera a que el incienso, la ceniza y el soporte estén completamente fríos antes de tocarlos o tirarlos.

Y recuerda elegir un portaincienso o quemador adecuado para el formato que vayas a utilizar. Un soporte bonito está genial, pero primero tiene que hacer bien su trabajo.

Entonces, ¿por cuál empezamos?

Si todavía dudas, nuestra recomendación es sencilla: elige unas varitas de un aroma que ya sepas que te gusta. Son cómodas, hay muchísima variedad y te permitirán descubrir si prefieres los perfumes suaves, dulces, frescos o amaderados.

Cuando te apetezca probar algo distinto, puedes pasar a los conos, dejarte hipnotizar por una cascada de humo, descubrir la intensidad de las bombitas o empezar a jugar con resinas.

Avisamos: esto de probar inciensos tiene cierto peligro. Entras buscando uno de lavanda y, de repente, necesitas saber cómo huelen el oud, el copal y la sangre de dragón.

Puedes descubrir todos los inciensos, resinas, atados y soportes de Puresens y empezar por el que más te llame la atención. A veces, elegir por pura curiosidad también sale muy bien.

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