La menta aporta el golpe fresco y reconocible; la salvia esclárea añade una parte herbal más suave y aromática. El resultado encaja especialmente bien si te gustan las plantas, los aceites esenciales y las fragancias verdes.
Fresca sin oler simplemente a limón
Puede quedar genial en despacho, salón o después de ventilar una habitación. Es una buena forma de cambiar de los florales y los aromas gourmand sin perder personalidad.
Dos aceites esenciales y poco más que explicar
La fragancia se apoya en menta y salvia esclárea sobre cera de soja. El vaso ámbar ayuda a que la luz sea cálida y hace que la vela se vea bonita incluso apagada.
Cómo utilizarla y cuidarla
- Colócala sobre una superficie plana, estable y resistente al calor, lejos de corrientes de aire.
- En el primer encendido, deja que la superficie de cera se funda de forma amplia y uniforme antes de apagarla; ayuda a evitar que se forme un túnel alrededor de la mecha.
- Antes de volver a encenderla, comprueba el estado de la mecha y retira con cuidado la parte carbonizada si es necesario.
- No la mantengas encendida más tiempo del recomendado en la etiqueta y apágala si la llama se vuelve demasiado alta o produce humo.
- Deja que la cera se enfríe completamente antes de mover el recipiente.
Características
- Cera: soja natural.
- Contenido de cera: 200 g.
- Aceites esenciales: menta y salvia esclárea.
- Recipiente: vidrio ámbar.
- Tiempo de combustión aproximado: 40 horas.
- Medidas: 9,5×7 cm.
- Origen: China.
Cuidados y precauciones
Nunca dejes una vela encendida sin vigilancia. Manténla fuera del alcance de niños y animales, alejada de cortinas, papeles y otros materiales inflamables. No muevas el recipiente mientras la cera esté líquida o caliente y evita colocarlo sobre superficies sensibles al calor. Sigue siempre las advertencias de seguridad de la etiqueta y deja de utilizarla cuando quede muy poca cera en el fondo.












