Si te llaman la atención los mandalas y las figuras geométricas, este portaincienso tiene un detalle muy concreto: el motivo de la Flor de la Vida dentro de una mano Hamsa. El dibujo de círculos entrelazados le da un carácter diferente al de los modelos con Buda, Ganesha o árboles.
La Flor de la Vida, de cerca
Este diseño se construye visualmente a partir de círculos superpuestos que generan una trama de pétalos y formas repetidas. Suele aparecer en decoración y en contextos simbólicos contemporáneos. En Puresens nos gusta explicarlo como lo que es: un dibujo geométrico reconocible, sin atribuirle capacidades energéticas demostradas.
Una Hamsa de tamaño mediano
Sus 13 × 9 cm la diferencian de las Hamsa pequeñas de 9 × 6 cm. Está hecha de esteatita, una piedra utilizada para objetos ornamentales y soportes tallados. El tamaño permite apreciar mejor el dibujo circular, incluso cuando no hay incienso encendido.
Cómo usarla
Coloca una varita en el orificio del soporte y comprueba que la ceniza no vaya a caer sobre el mueble. Si la varita es larga, conviene añadir debajo una superficie ignífuga de mayor tamaño. Nunca la utilices junto a papeles o textiles, no la dejes encendida sin vigilancia y retira las cenizas cuando todo se haya enfriado.













Valoraciones
No hay valoraciones aún.