El Aceite vegetal de avellana – 100 ml es una base elegante para masaje facial y corporal que deja una sensación poco grasa. Su textura es fina, ligera y de absorción rápida, por lo que puede adaptarse a diferentes rutinas según la cantidad aplicada y los aceites con los que se combine.
Textura y sensación sobre la piel
En la piel deja un tacto condicionado por la cantidad: unas pocas gotas bastan para el rostro o zonas concretas, mientras que para masaje corporal puede utilizarse una dosis mayor. Aplicarlo sobre la piel ligeramente húmeda ayuda a repartirlo mejor y a conseguir un acabado más uniforme.
Cómo incorporarlo a la rutina
- Rostro: calienta 2 o 3 gotas entre las manos y presiónalas suavemente sobre la piel limpia, preferiblemente algo húmeda. También puede mezclarse con otro aceite para ajustar la textura.
- Cuerpo: úsalo después de la ducha o para masajear zonas que buscan mayor confort. Empieza con poca cantidad y añade más si la piel lo necesita.
- Cabello: Puede utilizarse en poca cantidad sobre puntas o como tratamiento prelavado.
- Masaje y aromaterapia: puede actuar como aceite portador. Para una mezcla corporal de adulto, comienza con una concentración baja de aceite esencial y respeta siempre el máximo específico de cada esencia.
Ideal para / ¿para qué va bien?
- piel normal, mixta o con tendencia a brillos
- masaje facial
- aceites corporales ligeros
- mezclas con rosa mosqueta o germen de trigo
- Personas que prefieren personalizar la textura de sus aceites mezclando bases ligeras y ricas.
Una materia prima con historia
El aceite se obtiene del fruto del avellano. Su tacto fino ha favorecido su uso tradicional en masajes y en fórmulas cosméticas de absorción rápida.
Ideas para combinarlo
Como base aromática combina especialmente bien con geranio, lavanda, ciprés o bergamota. También puede mezclarse con otros aceites vegetales: uno ligero para mejorar la absorción o uno más denso para aumentar la sensación nutritiva.
Características
- Textura: Fina, ligera y de absorción rápida
- Formato: 100 ml
Precauciones y conservación
- Uso externo. Evita el contacto con ojos, mucosas, piel lesionada o irritada.
- Realiza una prueba de tolerancia en una zona pequeña antes del primer uso, especialmente si tienes piel sensible.
- Conserva el envase bien cerrado y protegido de la luz y el calor. Los aceites vegetales pueden oxidarse con el tiempo; si cambia notablemente el olor, el color o la textura, no lo utilices.
- Si existe alergia conocida a frutos secos, consulta la composición y evita el uso sin asesoramiento profesional.



