Jengibre y clavo son de esas especias que se reconocen enseguida, y juntas crean una combinación claramente cálida y especiada. Si los aromas suaves o muy florales no suelen ser tus favoritos, esta combinación puede encajarte especialmente bien.
Contiene aproximadamente 14–16 corazones de cera de soja en un frasco de vidrio. El formato te permite dosificar con facilidad: no hace falta cortar, pesar ni calcular demasiado.
Especias que no se quedan en la cocina
La formulación combina aceites esenciales puros de jengibre y clavo con cera de soja. Puede gustarte especialmente en esos momentos en los que te apetece un aroma más intenso, cálido y reconocible que un floral ligero.
Para quienes siempre miran canela, clavo, jengibre…
Si cuando eliges velas, inciensos o fragancias para casa acabas yendo hacia las especias, esta mezcla probablemente te llame la atención. Tiene ese punto especiado que resulta muy fácil de identificar sin necesidad de añadir notas dulces que le roben protagonismo.
Cómo utilizarlo
- Coloca uno o dos corazones en el cuenco limpio y completamente seco de un quemador compatible.
- No añadas agua. Utiliza una vela de té adecuada en la base o un quemador eléctrico diseñado para ceras aromáticas.
- Deja que la cera se funda y vaya liberando el aroma.
- Puedes volver a calentar la misma cera mientras siga perfumando; cuando ya apenas desprenda fragancia, deja que se enfríe antes de retirarla.
- Espera a que el quemador y la cera estén completamente fríos antes de moverlos o limpiarlos.
Características
- Formato: aproximadamente 14–16 corazones de cera aromática en frasco de vidrio.
- Cera: soja.
- Componentes aromáticos: aceites esenciales puros de jengibre y clavo.
- Sin parafina.
- Envase: vidrio.
- Origen: China.
- Uso: quemadores compatibles con wax melts.
Conservación y precauciones
Guárdalos alejados del sol directo y de fuentes de calor para que la cera conserve bien su consistencia y aroma. Producto destinado a perfumar el ambiente. No ingerir ni aplicar sobre la piel. No añadas agua a la cera. Mantén el quemador lejos de niños, animales y materiales inflamables y, si utilizas una vela de té, no la dejes encendida sin vigilancia. Deja enfriar por completo la cera y el quemador antes de moverlos o limpiarlos.















