La lavanda no necesita inventarse nada para seguir gustando. Tiene ese aroma floral con fondo herbal que funciona en dormitorio, salón o rincón de lectura y que muchísima gente reconoce al momento.
Un clásico que sigue funcionando
Si ya utilizas lavanda en aceites, saquitos o brumas, esta vela te permite disfrutarla con el punto cálido de la llama y el ligero crepitar de la mecha de madera.
Para tenerla siempre a mano
No hace falta esperar a un día concreto. La enciendes cuando te apetece ese aroma familiar y la apagas cuando hayas tenido bastante. Así de sencillo.
Cómo utilizarla y cuidarla
- Colócala sobre una superficie plana, estable y resistente al calor, lejos de corrientes de aire.
- En el primer encendido, deja que la superficie de cera se funda de forma amplia y uniforme antes de apagarla; ayuda a evitar que se forme un túnel alrededor de la mecha.
- Antes de volver a encenderla, comprueba el estado de la mecha de madera y retira con cuidado la parte carbonizada si es necesario.
- No la mantengas encendida más tiempo del recomendado en la etiqueta y apágala si la llama se vuelve demasiado alta o produce humo.
- Deja que la cera se enfríe completamente antes de mover el recipiente.
Características
- Cera: soja natural.
- Perfume elaborado con aceites esenciales.
- Mecha: madera.
- Tiempo de combustión aproximado: hasta 40 horas.
- Colección Agnes + Cat Jardín de Hierbas.
Cuidados y precauciones
Nunca dejes una vela encendida sin vigilancia. Manténla fuera del alcance de niños y animales, alejada de cortinas, papeles y otros materiales inflamables. No muevas el recipiente mientras la cera esté líquida o caliente y evita colocarlo sobre superficies sensibles al calor. Sigue siempre las advertencias de seguridad de la etiqueta y deja de utilizarla cuando quede muy poca cera en el fondo.











