Sal marina y musgo combina notas marinas limpias con un corazón de lirio del valle y rosa, y termina con sándalo y musgo marino. El resultado tiene frescura, pero también suficiente fondo para no desaparecer enseguida.
Como abrir una ventana cerca del mar, pero sin exagerar
Puede venirte genial si te gustan los aromas limpios y naturales, pero quieres algo distinto a algodón o cítricos. En espacios claros, baños o salones con materiales naturales queda especialmente bien.
A qué huele
- Salida: notas marinas y sal marina.
- Corazón: lirio del valle y rosa.
- Fondo: sándalo y musgo marino.
Una vela que ya decora sola
Las flores secas visibles y la mecha de madera le dan ese punto artesanal que hace que apetezca dejarla fuera. Cada pieza puede variar ligeramente por los elementos botánicos naturales.
Cómo utilizarla y cuidarla
- Colócala sobre una superficie plana, estable y resistente al calor, lejos de corrientes de aire.
- En el primer encendido, deja que la superficie de cera se funda de forma amplia y uniforme antes de apagarla; ayuda a evitar que se forme un túnel alrededor de la mecha.
- Antes de volver a encenderla, comprueba el estado de la mecha de madera y retira con cuidado la parte carbonizada si es necesario.
- No la mantengas encendida más tiempo del recomendado en la etiqueta y apágala si la llama se vuelve demasiado alta o produce humo.
- Deja que la cera se enfríe completamente antes de mover el recipiente.
Características
- Cera: soja.
- Mecha: madera.
- Decoración: flores secas naturales; puede haber pequeñas variaciones entre piezas.
- Recipiente: vidrio.
- Peso neto indicado: 380 g por vela.
- Medidas: 10×10 cm.
- Colección inspirada en paisajes del Lake District.
- Presentación en caja ilustrada, pensada también para regalo.
Cuidados y precauciones
Nunca dejes una vela encendida sin vigilancia. Manténla fuera del alcance de niños y animales, alejada de cortinas, papeles y otros materiales inflamables. No muevas el recipiente mientras la cera esté líquida o caliente y evita colocarlo sobre superficies sensibles al calor. Si la vela incorpora piedras, flores u otros elementos decorativos, comprueba durante el uso que ninguno pueda entrar en contacto con la llama. Sigue siempre las advertencias de seguridad de la etiqueta y deja de utilizarla cuando quede muy poca cera en el fondo.















