La rosa sigue siendo un clásico porque funciona. Tiene ese perfume floral tan reconocible que puede quedar precioso en dormitorio, salón o tocador, especialmente si te gustan los aromas de flores de toda la vida.
Pequeñas, florales y fáciles de colocar
Puedes repartirlas entre varios portavelas, utilizarlas en un farolillo o encender solo una cuando te apetezca un rato de luz suave. El formato pequeño hace que sea muy fácil ir cambiando de sitio según el momento.
Una opción bonita también para regalo
Seis unidades dan margen para varios usos y el aroma de rosa es de esos que mucha gente conoce y disfruta. Un detalle sencillo si quieres regalar algo pequeño sin caer en lo típico de siempre.
Cómo utilizarlas
- Coloca cada vela en un portavelas, farolillo o soporte estable y resistente al calor, adecuado para velas de té.
- Deja espacio libre alrededor de la llama y evita colocarla cerca de cortinas, papel, flores secas u otros materiales inflamables.
- Si utilizas varias a la vez, mantenlas suficientemente separadas para evitar acumulación de calor.
- Evita corrientes de aire directas y no muevas la vela mientras esté encendida o la cera siga caliente.
- Deja que se enfríe por completo antes de manipularla o retirarla del soporte.
- También puedes utilizarlas como fuente de calor en quemadores compatibles con velas de té, por ejemplo quemadores para wax melts o aceites, siguiendo siempre las indicaciones de uso del propio quemador.
Características
- Contenido: 6 velas de té perfumadas.
- Fragancia: rosa.
- Material: cera de parafina y perfume.
- Medidas aproximadas por vela: 3,7×1,2 cm.
- Tiempo de combustión aproximado: hasta 4 horas por vela.
- Compatibilidad: quemadores que utilicen velas de té como fuente de calor.
- Fabricación: Polonia.
Precauciones
Nunca dejes una vela encendida sin vigilancia. Manténla fuera del alcance de niños y animales y alejada de materiales inflamables. Utiliza siempre un soporte adecuado y resistente al calor. No coloques varias velas demasiado juntas ni debajo de objetos que puedan calentarse. No muevas la vela mientras esté encendida o la cera permanezca líquida.












