El Sérum capilar orgánico sin fragancia combina únicamente aceite de ricino y aceite de argán. Su función es envolver la fibra capilar con lípidos emolientes que ayudan a mejorar la suavidad, el brillo y la manejabilidad, especialmente en medios y puntas secos o ásperos.
Para qué sirve y cuándo elegirlo
La ausencia de perfume y aceites esenciales hace que sea la versión más sencilla de las seis. El ricino aporta cuerpo y una textura rica; el argán equilibra la mezcla con un tacto más ligero y sedoso.
Qué aporta cada aceite
- Aceite de ricino: muy rico en ácido ricinoleico, es denso y emoliente. Ayuda a suavizar y dar cuerpo al cabello y funciona especialmente bien en tratamientos de aceite antes del lavado.
- Aceite de argán: aporta ácidos grasos oleico y linoleico y tocoferoles naturales. Es muy apreciado en cuidado capilar para mejorar suavidad, flexibilidad y brillo visual.
Cómo utilizarlo
Como tratamiento prelavado
Reparte unas gotas entre las manos y aplícalas sobre el cuero cabelludo, los largos o ambos, según lo que necesite tu cabello. Masajea suavemente y deja actuar antes de lavar con champú. Si tu pelo es fino, empieza con muy poca cantidad y céntrate sobre todo en medios y puntas.
En medios y puntas
También puedes utilizar una cantidad mínima sobre el cabello seco o ligeramente húmedo para suavizar puntas y controlar el aspecto áspero. Empieza con una gota: al ser una fórmula basada en aceites, es mucho más fácil añadir que retirar exceso.
Aroma y textura
Prácticamente neutro, con el olor natural suave de los aceites vegetales y sin fragancia añadida. La textura es oleosa y concentrada, por lo que unas pocas gotas suelen ser suficientes.
Características
- Formato: frasco de vidrio ámbar de 30 ml.
- Origen: Reino Unido.
- Fórmula: a base de aceites vegetales de ricino y argán.
- Ingredientes: Ricinus Communis Seed Oil, Argania Spinosa Kernel Oil.
Precauciones
Uso externo. Evita el contacto con los ojos. En las versiones con aceites esenciales, no apliques sobre un cuero cabelludo irritado o lesionado y suspende el uso si notas molestias. Mantén el frasco bien cerrado, protegido de la luz directa y del calor.










