Las velas blancas tienen algo muy útil: cambian completamente según el soporte y lo que pongas alrededor. En cristal se ven ligeras, con negro crean contraste, en dorado quedan más clásicas y junto a madera resultan mucho más naturales.
Un básico que nunca está de más
Puedes utilizarlas en prácticamente cualquier temporada y adaptarlas a la mesa con flores, textiles o pequeños detalles de color. Son especialmente prácticas si te gusta cambiar mucho la decoración y no quieres comprar velas nuevas para cada ocasión.
Diez unidades, muchísimas posibilidades
Colócalas por parejas, mezcla candelabros de distintas alturas o crea una composición larga. No llevan fragancia, así que funcionan muy bien también en mesas de comedor.
Cómo utilizarlas
- Coloca cada vela en un candelabro o portavela adecuado a su diámetro y asegúrate de que quede recta y estable.
- Deja espacio libre alrededor de la llama y aléjala de flores secas, servilletas, ramas, cortinas y otros materiales inflamables.
- Evita corrientes de aire directas para favorecer una llama más estable y una combustión más uniforme.
- Si la mecha forma una punta carbonizada larga antes de volver a encenderla, recórtala con cuidado cuando esté completamente fría.
- Deja enfriar la cera antes de mover la vela o el candelabro.
Características
- Contenido: 10 velas cónicas.
- Material: cera de parafina.
- Color/acabado: blanco.
- Color aplicado mediante revestimiento exterior.
- Sin fragancia.
- Medidas aproximadas por vela: 24,5×2,3 cm.
- Peso aproximado por vela: 53 g.
- Tiempo de combustión aproximado: 7 horas por vela.
- Fabricación: Polonia.
Precauciones
Nunca dejes una vela encendida sin vigilancia. Mantén las llamas fuera del alcance de niños y animales y alejadas de materiales inflamables. No coloques las velas demasiado juntas ni debajo de objetos que puedan calentarse. Utiliza siempre un soporte adecuado, firme y resistente al calor. No muevas una vela encendida ni mientras la cera siga caliente.



