El Jabón batido de cereza es un limpiador corporal de textura batida y aireada que se transforma en una espuma cremosa al masajearlo sobre la piel húmeda. La cereza define el aroma de esta variante. La base cosmética es la que aporta la función limpiadora y el tacto: glicerina y sorbitol como humectantes, almidón de maíz para la textura y tensioactivos para generar espuma y retirar suciedad.
Por qué elegirlo
Frente a un gel de ducha líquido, este formato permite coger muy poca cantidad, trabajarla entre las manos o directamente sobre el cuerpo y disfrutar de una espuma más densa. Está pensado para la limpieza diaria y para quien valora especialmente la textura y el perfume en su rutina.
Lo que aporta al uso diario
- Glicerina: humectante que ayuda a mantener agua en la superficie de la piel y mejora la sensación de confort.
- Sorbitol: refuerza el carácter humectante de la base.
- Sodium Cocoyl Isethionate: tensioactivo que aporta una espuma cremosa y una limpieza eficaz.
- Disodium Lauryl Sulfosuccinate: ayuda a retirar suciedad y residuos y forma parte del sistema limpiador.
- Almidón de maíz: contribuye a la consistencia y al tacto batido del producto.
Textura y forma de uso
Coge una pequeña cantidad con las manos limpias, aplícala sobre la piel mojada y masajea hasta formar espuma. Aclara con agua templada. No hace falta llenar la mano: la textura batida cunde bastante y suele resultar más agradable empezar con poco y añadir si lo necesitas.
¿A qué huele?
Cereza dulce, afrutada e intensa, con un punto goloso.
Características
- Formato: tarro de jabón batido.
- Textura: mousse cremosa y aireada.
- Origen: Reino Unido.
- Ingredientes: Glycerin, Aqua, Sorbitol, Sodium Cocoyl Isethionate, Zea Mays (Corn) Starch, Disodium Lauryl Sulfosuccinate, Sodium Chloride, Parfum, Phenoxyethanol, Caprylic/Capric Triglyceride.
Precauciones y conservación
Uso externo. Evita ojos, mucosas y piel lesionada o muy irritada. Si tienes la piel especialmente reactiva a los productos perfumados, prueba primero una pequeña cantidad. Cierra bien el tarro después de usarlo y evita que entre agua dentro para conservar mejor la textura.












