Hay fragancias que compras por curiosidad y otras porque sabes que las vas a disfrutar. Campos de lavanda entra en ese segundo grupo si te gusta el aroma floral y herbal de esta planta. No necesita mezclas complicadas ni nombres misteriosos: aquí la protagonista es la lavanda.
Cuando quieres ir a lo seguro
Puede encajarte para el dormitorio, el salón o ese rincón donde sueles poner el quemador cuando te apetece que la casa huela a algo familiar. Y si eres de las que siempre vuelve a la lavanda después de probar otras cosas, probablemente entiendas perfectamente de qué hablamos.
Seis piezas, sin tener que cortar nada
La caja contiene 6 wax melts de aproximadamente 15 g cada uno. Vas utilizando una pieza cada vez y guardas las demás para otro día. Están elaborados con una mezcla de cera de soja y palma, perfumada con aceites de fragancia y sin parafina.
Cómo utilizarlo
- Coloca una pieza o una pequeña porción de cera en el cuenco limpio y completamente seco de un quemador compatible.
- No añadas agua. Si el quemador funciona con vela de té, utiliza una vela adecuada; si es eléctrico, sigue las indicaciones del aparato.
- Deja que la cera se funda y vaya liberando el aroma. Puedes volver a calentarla mientras siga perfumando.
- Cuando ya apenas desprenda fragancia, deja que se enfríe por completo antes de retirarla y sustituirla.
Características
- Contenido: 6 wax melts.
- Peso aproximado: 15 g por pieza.
- Tamaño aproximado de cada pieza: 4×4 cm.
- Cera: mezcla de soja y palma.
- Fragancia: Campos de lavanda.
- Perfumados con aceites de fragancia.
- Sin parafina.
- Medidas de la caja: 14×9,5×2,5 cm.
- Origen: China.
- Uso: quemadores compatibles con wax melts.
Conservación y precauciones
Guárdalos alejados del sol directo y de fuentes de calor para que la cera conserve bien su consistencia y aroma. Producto destinado a perfumar el ambiente. No ingerir ni aplicar sobre la piel. No añadas agua a la cera. Mantén el quemador lejos de niños, animales y materiales inflamables y, si utilizas una vela de té, no la dejes encendida sin vigilancia. Deja enfriar por completo la cera y el quemador antes de moverlos o limpiarlos.














