La salvia negra suele elegirse por su carácter herbal, más profundo que el de mezclas con flores o cítricos. Este atado de aproximadamente 10 cm está preparado con material vegetal seco para sahumar. No lleva una varita interior que se vaya consumiendo: se enciende el propio extremo de las hierbas.
Un aroma vegetal sin adornos
Si conoces la salvia blanca, puede interesarte probar una variedad comercial denominada salvia negra. Su perfume se describe habitualmente como más terroso y oscuro. La denominación «salvia negra» se utiliza en el comercio para distintas plantas, así que no vamos a atribuirle una especie botánica concreta sin confirmarla.
Tradición, pero también sentido práctico
Las plantas aromáticas se han utilizado en sahumados en muchas culturas. Algunas personas los incorporan a prácticas espirituales o simbólicas; otras sencillamente disfrutan de su olor. No hace falta atribuirle propiedades para «eliminar energías» ni efectos sobre la salud para apreciar este uso tradicional.
Cómo encenderlo y, sobre todo, cómo apagarlo
Ventila el espacio, prepara un cuenco resistente al calor y prende una punta durante unos segundos. Sopla con cuidado para que no quede llama abierta y mantén el atado siempre encima del cuenco: puede soltar ceniza o alguna brasa. Para parar, presiona el extremo en arena y comprueba que se haya extinguido por completo antes de guardarlo. No lo dejes sin vigilancia; evita inhalar el humo directamente y mantén alejados a niños, animales y tejidos.
Presentación: una unidad de aproximadamente 10 cm. Es un atado de sahumado, no un cosmético ni un producto para ingerir.











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