La crema de manos y cuerpo de enebro, lima y hierbabuena combina una base emoliente de girasol y hueso de albaricoque con aceites esenciales de lima, enebro e hierbabuena. Su función principal sigue siendo la de una buena crema corporal: aportar agua, lípidos y suavidad. Lo que la diferencia es un aroma verde, cítrico y fresco construido con aceites esenciales reales.
Lo mejor de la fórmula
- Hidratación y confort: la emulsión ayuda a reducir tirantez y deja la piel flexible.
- Emoliencia vegetal: girasol y hueso de albaricoque aportan la parte oleosa y mejoran el tacto.
- Aromaterapia corporal: lima, enebro e hierbabuena dan personalidad a la fórmula sin necesidad de prometer efectos médicos.
- Uso versátil: funciona tanto en manos como en zonas amplias del cuerpo.
Cómo utilizarla
Aplica una pequeña cantidad sobre piel limpia y masajea hasta que se absorba. En manos, insiste en dorso, nudillos y cutículas. En cuerpo, va especialmente bien después de la ducha cuando la piel todavía conserva algo de humedad.
Qué aporta cada parte de la fórmula
La base de girasol y hueso de albaricoque se encarga de la emoliencia. Los aceites esenciales de lima, enebro e hierbabuena aportan el aroma verde, cítrico y fresco. Separar estas dos funciones ayuda a entender el producto sin atribuir a un aroma propiedades que corresponden a la crema.
¿A qué huele?
Verde, cítrico y fresco. Se nota más que en una loción perfumada ligera porque la composición aromática está construida con aceites esenciales.
¿Cuándo elegirla?
Si quieres una crema de manos y cuerpo que además forme parte de tu momento de aromaterapia. Para piel extremadamente seca, una manteca puede dejar una película más protectora; para uso diario y reaplicaciones, esta textura es más cómoda.
Ingredientes aromáticos clave
La lima aporta el brillo cítrico, el enebro un matiz verde y seco y la hierbabuena el frescor. Juntos construyen un perfil muy limpio, mientras girasol y albaricoque se encargan de la emoliencia.
¿Sabías que?
El enebro que se utiliza en aromaterapia suele asociarse a sus pequeñas “bayas”, que botánicamente son en realidad conos carnosos. Su aroma verde y resinoso contrasta muchísimo con el frescor de la hierbabuena.
Manos o cuerpo: cómo sacarle más partido
La combinación de enebro, lima y hierbabuena se siente fresca y verde, así que encaja especialmente bien por la mañana o después de una ducha. En manos, el aroma aparece cada vez que vuelves a moverlas, algo que hace la crema especialmente agradable en el escritorio.
En cuerpo, la mejor aplicación suele ser justo después de la ducha. En manos, puedes reaplicar según necesidad, insistiendo en nudillos, dorso y cutículas. Si la piel está extremadamente seca, puedes usar esta crema primero y sellar después solo las zonas más ásperas con una pequeña cantidad de manteca.
¿Crema aromática o manteca?
Esta fórmula tiene fase acuosa y por eso se siente más ligera y fácil de reaplicar. Una manteca crea una capa más persistente pero también más grasa. Si quieres aroma y comodidad diaria, la crema suele ganar; si necesitas protección intensa, la manteca puede ser mejor complemento.
Características
- Formato: 250 ml.
- Base vegetal destacada: girasol y hueso de albaricoque.
- Aceites esenciales destacados: lima, enebro e hierbabuena.
- Elaboración: Reino Unido.
Precauciones
Uso externo. Evita ojos, mucosas y piel lesionada. Haz una prueba previa si eres sensible a aceites esenciales. No apliques inmediatamente después de depilar o afeitar si la piel está irritada. Conserva bien cerrada y lejos de calor.












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